Ozono

Ozone

El Ozono es un alótropo de oxígeno con la fórmula química O3, que es mucho menos estable que el alotrópico diatómico O2, o dioxígeno.

En la naturaleza se forma a partir del dioxígeno por la acción de la luz ultravioleta y también mediante descargas eléctricas atmosféricas. Está presente en concentraciones muy bajas en toda la atmósfera de la Tierra (estratosfera).

En Medicina la Ozonoterapia es una forma de tratamiento médico que aumenta la cantidad de oxígeno en el cuerpo mediante la introducción de Ozono a través de diversas vías como la intramuscular, subcutánea, intravenosa, e insuflaciones vaginales o rectales.

La Ozonoterapia ha sido usada para tratar un amplio espectro de enfermedades, incluyendo cáncer, SIDA, esclerosis múltiple, artritis, enfermedades del corazón, Alzheimer, enfermedad de Lyme, hernias discales, neuropatía diabética y otras.

El Ozono también está siendo usado con éxito en odontología gracias a su alto poder bactericida (que provoca la destrucción de la membrana de la célula bacteriana por procesos oxidativos), virucida (que inactiva los receptores en la superficie viral interrumpiendo su mecanismo de reproducción), y antifúngico, (ataca los dobles enlaces de la membrana fosfolipídica de los hongos).

La evidencia científica con base de apoyo para estas aplicaciones es muy contradictoria. Mientras que sus proponentes alegan que la falta de estudios clínicos que avalen la efectividad de las terapias basadas e el uso del Ozono se debe a presiones por parte de multinacionales farmacéuticas, sus detractores apuntan al hecho de que el Ozono en concentraciones no médicas tiene un alto potencial tóxico, algo que es fácilmente evitable usando el equipamiento correcto.